LA PRESUMIDA
Érase una vez una niña muy presumida. Su nombre era Clara. Es guapa no muy lista, rubia y con los ojos azules.
Clara tenía 30 amigos y se lleva muy bien con todos ellos hasta que un día se volvió presumida.
Un día quedó con su mejor amiga, María, estaban charlando de cosas de amigas cuando de repente Clara empieza a insultar a María: que si es muy empollona, que si tiene gafas, que si es demasiado cuqui... y entonces se formó una gran pelea: ¿a sí?, entonces tú eres una mala amiga y una presumida.
María dejó de ser su mejor amiga, pero no solo eso, María dejó de ser su amiga.
Aún así Clara estaba muy orgullosa de si misma aunque las cifras de sus amigos bajaran de 30 a 29.
al siguiente día quedó con su segunda mejor amiga Sara, y Clara volvió a fracasar, lo cual significaba que había perdido a una amiga más.
Quedó con Sofía y fracasó y siguió así hasta quedarse sin ningún amigo ni amiga.
Viendo que estaba sola Clara se dió cuenta de que había sido una mala amiga y una presumida.
Al día siguiente le pidió perdón a todas sus amigas y amigos y ellos le dijeron que estaba perdona.
Y así acabó todo: estuvieron felices y comieron perdices.